Mage Allegue , Mecánica Celeste, Química Terrestre

2008-11-09
Ceesepe
Mecánica Celeste
31 Mayo 2000
Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia
Catálogo de exposición
Mecánica Celeste, Química Terrestre
Ceesepe es, con perdón, un pintor internauta, aunuqe él no lo sepa, no se lo proponga, no le intrese, ni le preocupe. Su tecnofobia no le ha impedido vislumbrar y llevar a su obra el concepto de aldea global… Pinta desde una aldea (cualquiera) y lleva sus obras a otras aldeas (cualquiera). En sus cuadros descubrimos sentido y significado a este término que para muchos como para él mismo encierra una realidad mentirosa y eprversa. Cosmopolita de ideología y viajado de acción, prefiere la experiencia física del viaje, la observación directa, palpable, masticable, diferible, sufrida y/o gozada de la realidad a la comodidad inerte y estéril de acceder a cualquier lugar del mundo a través de la red y sin tener que moverse de casa.
Vuelca en sus pinturas de todo lo visto, lo vivido, lo aprendido, lo soñado, imaginado y hasta olvidado. El lugrar geográficocarece de importancia. Salta de un espacio a otro, de un tiempo a otro con la misma agilidad y atrevimiento del qiue pulsa una tecla de un ordenador. De Nueva York a Madrid, de París a Yakarta pasando por Roma, Buenos Aires, Zamzibar, Torrevieja, Caracas, Sevilla, Amsterdam o Mondoñedo (nunca h estado en la población gallega, pero le gusta la euforia del nombre y por eso lo “escribe” ene sus cuadros).
Su imaginería es también globalista: rostros/máscaras africanas u orientales, espacios urbanos y arquitectónicos imposibles. El edificio/pagoda de Fisac, herido de muerte, junto al “pináculo” del famoso rascacielos de William von Alen componiendo un mismo paisaje.
Un torero con su capa al hombro se dispone a comenzar el paseíllo, mientras un pinto con caballete retrata un escena… De fondo, La Cibeles hace un guiño a la Torre inclinada de Pisa con el “Chrysler Building” escoltado por grandes coluimnas corintias y el Coliseo romano de testigos. Una pareja de novios con sus trajes nupciales pasean en calesa mientras suena el dulce tañido de un instrumento de cuerda en manos de una muchacha oriental… “Paisaje para después de una guerra”… Es su más reciente obra gráfica.
Navegante, mediterráneo y ahora también atlántico, su obra en cuadern ode bitácora, tabla de salvación apra naúfragos. Con esta muestra recala en Santiago de Compostela, ciudad en laque le gustaría vivir… “sólo un poquito”, matiza, pues le han dicho de la lluvia, del verdor húmedo de las piedras, de los cielos plomizos y pesados,,, Puede que descubraotra luz, y seguro que tan evocadora (¡ay!) como la que tanto añora. Sorolla fue el pintor de la luz, “el Ceesepe de su tiempo”, Francisco Umbral dixit.
El collage le permite “digitalizar” las imágienes, a la manera que lo ahcen las más modernas tecnologías: cortar, pegar, comprimir, alamcenar, fundir, difuminar, transmutar… provocando un barroquiismo iconográfico y sonoro, una musicalidad propia favorecida por las sinestesias, tan abundante en su pintura y tan poéticas.
Sinestesia como la uqe da título genérico a esta exposición, “Mecánica Celeste”. Sinestesia como “Química Terrestre”, que de todo esto encontramos en su obra.
Sólo queda, pues, descubrirlo.
Mage Allegue
Granada, abril de 2000