Un espectáculo visual para una presunción

1995-11-00
os de un cómic se entremezclan con los de la realidad. Una operación transversal de la memoria visual saca a la luz la historia de malabares que las imágenes se montan en la dimensión del sueño. Figuras y objetos recortados de sus historias, pegados en el recuerdo, se ordenan conformando una historia de equilibrio, un composición de espejos y movimientos circulares.
En las obras de Ceesepe el escenario se funde en la densidad ingrávida del fondo. Los elementos, personajes de una realidad o de un sueño particular, definen sus límites, dejando atrás la definición original, el papel por el que fueron creados. Olvidando, pues, el sentido de su existencia. Un sentido que no revela su origen y que se entremezclan en un concierto barroco de memoria, deseo juego. El circo, la música, el baile…, el espectáculo, en definitiva, que surge de esa acumulación de imágenes y elementos sin dueño confesado, extrae de los recuerdos reales o deseados ( magma de figuras mentales ) unos elementos elegidos que se ordenan sin criterio aparente.
El sentido de fiesta y espectáculo es el único criterio al cual responden las formas sustraídas y acumuladas en la obra de Ceesepe. Formas, figuras y elementos bailan ante nuestros ojos con provocativa tensión armónica. La memoria, la recreación acumulativa del autor lucha por encontrar un nuevo orden, mientras tanto … nos ofrecen una animada ceremonia.